En octubre de cada año se celebra en nuestro país el mes del adulto mayor. Nuestro país ha avanzado significativamente en la vigilancia de los derechos del adulto mayor, y tiene vigente la Ley Integral para la Persona Adulta Mayor, número 7935 del 25 de octubre de 1999. La igualdad de oportunidades, derecho a una vida digna, participación en la formulación y aplicación de políticas que le afecten, derecho a su permanencia en el núcleo comunitario y familiar, atención integral e interinstitucional, garantía de protección social y seguridad, e incentivo de formas de organización y participación que le permitan al país aprovechar la experiencia y el conocimiento de esta población, son expresión fundamental de los objetivos de esta ley.

La Asociación Costarricense de Hospitales, tiene la gran ventaja de contar con personas adultas mayores en su nómina de asociados, y en su Junta Directiva. El entusiasmo, dedicación y apoyo que han brindado a nuestros objetivos, es signo de la gran importancia que tiene la experiencia de estos compañeros y compañeras para el desarrollo de nuestra organización. A estas personas un sincero reconocimiento por sus aportes durante nuestros 60 años de existencia.

Consideramos que la calidad de vida de la persona adulta mayor se debe cultivar desde la niñez y la juventud: el acceso a una educación de calidad, la alimentación adecuada, la actividad física, el sano entretenimiento, los valores forjados en la familia y la sociedad, la comunicación, entre muchos, son elementos que suman para que en la etapa de la adultez la persona goce de calidad de vida.

Decimos lo anterior, porque en nuestra niñez y juventud, dados los patrones de alimentación, el sedentarismo, la desintegración familiar, la violencia, las faltas de oportunidades, entre muchos, ya se comienzan a padecer enfermedades que antes se situaban en edades avanzadas.

Ocupémonos de nuestra niñez y juventud, para que en las próximas generaciones haya personas adultas mayores con calidad de vida.